Ayer en la mañana, cuando debía estar entrenando pese a que el técnico no lo convocó para el partido contra Pasto, el jugador del equipo Junior, Luis Narváez Pitalúa, de 28 años, permanecía detenido en la URI de la Fiscalía por la supuesta agresión a un patrullero de la Policía de Barranquilla.

Su captura se produjo la noche del sábado, pero solo trascendió hasta la mañana de ayer a los medios de comunicación.
Si bien Narváez fue dejado en libertad por la Juez 13 Penal Municipal, seguirá procesado por el delito de violencia contra servidor público.
¿Cómo fue?. En la audiencia de legalización de captura se conoció que momentos previos al incidente, el futbolista, en compañía de una mujer cuya identidad hasta ahora se desconoce, abordaron un taxi en la vía La Cordialidad con la carrera 21. Cuando se desplazaban por el barrio Las Malvinas, empezaron a discutir y se fueron a los golpes.
La mujer, según la versión, intentó bajarse del vehículo, pero Narváez lo impidió. Luego lo hizo otra vez y lo logró, saliendo por la puerta trasera del lado izquierdo. Enseguida cayó al suelo y, al parecer, fue lastimada levemente por el vehículo en movimiento.
El taxista que los transportaba se detuvo y llamó una ambulancia, al tiempo que un motociclista que se percató del hecho alertó a una patrulla motorizada de la Policía.
La ambulancia acudió, pero de acuerdo al informe leído en la audiencia, el jugador no permitió que atendieran a su acompañante. Cuando se presentaron los dos policiales y trataron de controlar la situación, uno de ellos, supuestamente fue golpeado por el futbolista, quien estaba completamente alterado. El otro patrullero intervino, logrando detener al deportista. Poco después llegó un carro de la fuerza pública para apoyar a la patrulla.
Mientras el jugador era trasladado a la URI, el taxista convenció a la mujer de ir a poner la denuncia, pero esta se bajó unas cuadras adelante y se fue sin darle mayor explicación. Se desconoce si buscó atención médica.
No obstante, el conductor siguió su camino hacia la dependencia de la Fiscalía para entregar su testimonio sobre el hecho.
En cuanto al patrullero, Medicina Legal le dictaminó una incapacidad de ocho días por los golpes que recibió en la cabeza y la espalda.
A las 3:07 de la tarde de ayer se dio inicio a la audiencia con Narváez. Rápidamente legalizaron su captura y le imputaron el delito violencia contra servidor público, a lo que no se allanó. A las 4:10 quedó en libertad luego de que la Fiscalía de abstuviera de solicitar medida de aseguramiento en su contra.
EL HERALDO abordó al jugador y a sus familiares en el Centro de Servicios Judiciales, pero manifestaron que no se pronunciarían acerca del caso.
Conducta repetitiva. En declaraciones a la prensa, el mayor Andrey Mantilla, comandante del Tercer Distrito de Policía, indicó que el deportista no solo agredió física y verbalmente al patrullero, sino que tuvo un comportamiento similar en la URI de la Fiscalía con un miembro de la Sijín y otro del CTI que atendieron el caso.
Su carrera. El volante de marca Luis Narváez debutó como profesional en el fútbol con el equipo Unión Magdalena, luego pasó al Cúcuta y ya en 2011 ingresó al Junior con el que alcanzó el campeonato ese año.